CAMPAÑAS CON MUJERES REALES: ¿NUEVO AVANCE EN LA MODA?

Buenos días amores, ¿cómo  habéis pasado el finde? Espero que genial, yo quedé con una amiga que ha venido unos días de Barcelona y que tenía muchas ganas de ver. Contadme.

El post de hoy va a ser un poco más largo de lo habitual, en el que reflexionaré sobre un tema, de esos que tanto me gustan hacer y que hacia bastante tiempo que no me paraba a escribir uno. Hoy hablaré sobre una temática que me sentía con la necesidad de contar desde hace mucho tiempo y es sobre la mujer real y el porqué apenas las vemos en campañas de moda. Como bien os he comentado con anterioridad será un poco más largo, por lo que he pensado que la mejor idea era grabar un audio para que lo escuchéis cuando tengáis un ratito, os lo dejo al final del post. Me encantaría saber vuestra opinión.
Espero que os guste. Tengo pensado hacer más posts de este tipo, ¿os gustaría verlo? ¿Qué os ha parecido añadir el audio?




Vivimos en una sociedad que evoluciona muy rápido, condicionada por lo que los nuestros sentidos experimentan y sienten diariamente: lo que nuestros ojos ven, lo que nuestras orejas escuchan queriendo o sin querer, y por lo que la boca emite. Como es con el masivo uso de la tecnología (como las redes sociales, las revistas digitales de moda, blogs y foros). Esta está siendo uno de los timones principales por el que la información llega inmediatamente a un masivo público influyendo directamente sobre nuestra mente. Como es el caso del movimiento body shaping, en el que se aboga por la libertad de formas corporales de las personas.

Con esta premisa como protagonista, recientemente ha sido por Instagram, donde una imagen hacia eco de una modelo en bañador que mostraba su cuerpo  al natural mirando a la cámara sin miedo, sin retoques, tal como es, mostrando la celulitis y estrías que tiene en las piernas y glúteos en una conocida campaña de moda y que ha causado gran revuelo. La firma en cuestión ha sido Boohoo.  Esto deja entrever que los nuevos cánones de belleza están evolucionando.



































Boohoo no ha sido la primera firma de moda en hacerlo así como tampoco será la última. Ya lo hicieron Asos con su colección Asos Curve y Petite, Oysho donde apostaba por mostrar modelos con celulitis y estrías, Neon Moon (con modelos transgénero, de color, de diferentes tallas)  o en ropa interior como son Dear Kate y Target. Tampoco nos podemos olvidar de la marca de cosméticos Dove. Todas ellas tienen en común que quieren tratar la diversidad de cuerpos.

Hasta hace relativamente poco no se le estaba dando tanta importancia que requería a esta imagen de cuerpo real. Como bien trataba al principio, es cierto que las redes sociales y los medios de comunicación ejercen un papel primordial en como se trata esa imagen que se proyecta al exterior.

Con esta noticia tengo una dualidad de sentimientos que hace tiempo que le estaba muchas vueltas: por un lado, me satisface enormemente que de manera progresiva se esté fomentando una imagen positiva de uno mismo (sé que la mayoría de las campañas e imágenes que están saliendo a la luz son de mujeres), que todos y todas somos perfectos tal cuál somos, y no debemos de intentar cambiar esa realidad porque haya algo externo que nos incite a ello. Es evidente, que todos (absolutamente todos) tenemos zonas del cuerpo que nos gustan más y otras que no tanto, pero pensadlo eso no es malo, aunque lo pudiera parecer. Al igual que tampoco lo es el hecho de tener estrías, marcas o celulitis. 

Con este tipo de campañas se está alzando la voz para todas aquellas mujeres (especialmente, aunque también hombres) que sienten que no encajan en la sociedad, que ésta la discrimina y no valora su potencial. 

 Es tan importante la autoestima y la seguridad en uno mismo. De aquí parte todo. Muchas veces los juicios y prejuicios que tenemos hacia los demás son debido a que nosotras mismas no nos aceptamos tal y como deberíamos. Sé que esto puede sonar un poco duro, pero realmente es así. Tendemos a  preocuparnos más de la vida de los demás que de la nuestra propia. Nos tendría que ser igual como sean los demás. Si tu verdadera felicidad depende de la crítica hacia los demás, ahí siento decirte que se tiene un problema. Si los demás están felices como son ¿quiénes somos nosotros para impedir que lo sean?  Y por si esto no fuera suficiente, las que salen mayoritariamente salen perjudicadas son aquellas que, como bien hemos dicho, tienen baja autoestima o son jóvenes. Y esto se extrapola a las fotografías que nos hacemos y a las colecciones diversas que diariamente vemos. Sabemos que en la juventud tendemos a imitar, a tomar como referencia lo que los demás hacen, esto puede ser una arma de doble filo. Hacia esta dirección, deriva mi segundo pensamiento.




No sé si os pasa también a vosotras, pero siento que en una sociedad tan moderna y actual para algunas temas no lo sea en la importancia que tiene el aceptarse, quererse y respetarse a uno mismo (como también hacer lo propio con los demás).

Realmente me preocupa como muchas veces somos nosotras mismas las que nos tiramos piedras sobre nuestro propio tejado y luego nos sentimos ofendidas cuando se nos hace según que comentario. Vivimos en pleno siglo XXI, un siglo inicialmente lleno de conocimiento, razonamiento  lógico e intelectual, parémonos a darle importancia a lo realmente importante, no a juzgar el aspecto físico de los demás. En la actualidad, en muchos países (especialmente en la occidental) se puede decir que hay libertad de expresión y siendo realistas es maravilloso que este pensamiento haya evolucionado, madurado hasta tal punto, teniendo en cuenta que en otros países del planeta esto no sucede. Aunque el verdadero problema no está en esta situación sino en cuanto al uso que hacemos de esa información y como ésta puede afectar muy negativamente a los demás. Un inicialmente inofensivo "estás más gorda" puede ocasionar graves consecuencias a la persona, y no hablo únicamente de baja autoestima, sino también de problemas más serios como los psicológicos, que esos son los que quedan en nuestra mente. ¿Por qué quiénes somos nosotros para decir si esa persona ha aumentado de peso, si le han salido estrías en las piernas o simplemente ? Esto, desde mi punto de vista, nos tendría que ser igual.

Imagen de la campaña de baño de Target para este verano. | Cortesía de la firma.

Llegado a este punto, es cuando pienso que vivimos más preocupados por lo que los demás piensan de nosotros que  de nosotros mismos. Me entristece enormemente como estamos permitiendo que esté sucediendo y no tratemos de frenarlo y es que esto nos está afectando en la  manera que tenemos de ver nuestra vida y la opinión que se nos genera de cara a los demás. Los únicos que podemos hacer algo son los que estamos viviendo ahora mismo.

Sin darnos cuenta (o dándonos cuenta sin  "querer hacer daño a nadie") estamos proyectando y emitiendo mensajes o comentarios contra las demás. ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué existe tanto odio entre nosotros? Sinceramente no lo entiendo.  

Poco a poco, las firmas de moda están dándose cuenta de que somos nosotro(a)s las que demandamos una realidad más equitativa, que cuando veamos una campaña, una imagen con una determinada prenda de ropa (en el caso de Boohoo con un bañador) en cualquier medio (sea  redes sociales o en las propias páginas) nos podamos sentir directamente identificadas. Ya que al fin y al cabo, somos personas con cuerpos y mentes diferentes,  de los que en ocasiones, distamos mucho de esos cuerpos delgados,  generalmente de piel morena y de alta estatura que se nos bombardeaba. Esto es lo realmente bonito apreciar, respetar que tenemos diferencias y hacerlas nuestras sintiéndonos bien con ellas, estemos segura y lo desprendamos.  Para ello, debemos ser todos los que contribuyamos a ello, no únicamente que el cambio esté en todos: desde las propias marcas (con sus respectivos profesionales encargadas de lanzar sus campañas y de diseñar las prendas), los que lo compramos hasta los medios de comunicación. Si uno no realiza su función, es casi imposible conseguir esa igualdad de oportunidades y de respeto hacia uno mismo y hacia los demás. 

No somos talla, no somos apariencia, no somos color, somos lo que hacemos, somos nuestras ganas e ilusión. Desafortunadamente, estamos acostumbrados a que se le da demasiado valor a lo que se proyecta al exterior y no tanto, al interior. Por eso me pregunto: ¿acaso una persona de tallas grandes/pecho grande/ celulitis/marcas en la cara/pierna/piel oscura o con alguna enfermedad les limita a la hora de mostrar un determinado producto? ¿Cambia algo que lo hagan ellos? ¿Acaso ser de una determinada manera es limitante a la hora de hacerlo? Lo que verdaderamente cuenta (o debería contar) es la actitud, las ganas de comerse el mundo. Un claro ejemplo de ello, lo encontramos en la modelo de tallas grandes Ashley Graham, que merecido trabajo hizo y está haciendo por potenciar esa imagen de chicas con curvas y de grandes tallas.  que al campo de la moda todavía le queda un largo recorrido por hacer, todo y que está haciendo avances.

campañas moda body positive
Fotos: Trendencias.

En definitiva, ser una mujer real es mucho más que considerar que tenemos pequeñas imperfecciones sino que es valorar, aceptar de valor que esas imperfecciones son perfectas, al igual que lo somos nosotras. Sin por ello, emitir juicios o comentarios negativos sobre los demás.







Espero que paséis una feliz semana. Millones de besos.
❤ ❤❤
 Alicia

Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Entradas populares

@areyouwho